jueves, 25 de septiembre de 2014

miércoles, 25 de septiembre de 2013

APRENDER A ESCRIBIR BIEN

Es lo que te proponemos en nuestros talleres On Line de Atenea.
Los grandes escritores de la literatura han creado sus obras en un reducido espacio habitado por una máquina de escribir y una mesa, hoy un portátil. Así es el espacio On Line para todos aquellos que no quieren o no pueden ajustarse a horarios y gusten de escenarios diferentes.

viernes, 7 de enero de 2011

Premios literarios españoles

El Ministerio de Cultura, la Fundación Príncipe de Asturias y varias editoriales convocan anualmente galardones con intención de promocionar la literatura
Otorgado por el Ministerio de Cultura, fue creado en 1975 y está dotado con 90.151,82 euros (15.000.000 pesetas), está destinado a premiar la obra de un autor español o iberoamericano cuya contribución al patrimonio cultural hispánico haya sido decisiva. Entre los distinguidos figuran: José Hierro, Camilo José Cela, Mario Vargas Llosa, Miguel Delibes, Francisco Ayala, Carlos Fuentes, Ernesto Sábato, Rafael Alberti, Octavio Paz, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier y Jorge Guillén.

Este premio lo concede el Ministerio de Cultura para reconocer el conjunto de la obra literaria de un escritor español, en cualquiera de las lenguas españolas, por su especial significación en la cultura española actual. Dotado con 30.050,61 euros (5.000.0000 pesetas), fue creado en 1984. Martín de Riquer, Francisco Umbral, Antonio Buero Vallejo, Manuel Vázquez Montalbán, Carmen Martín Gaite, Carlos Bousoño, Miguel Delibes, José Hierro, Joan Corominas, Francisco Ayala, Rosa Chacel, Gabriel Celaya o Julio Caro Baroja figuran entre los galardonados.

Tiene sus antecedentes en el Concurso Nacional de Literatura creado por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes en 1922 y que siguió convocándose hasta 1931. Entre otros autores recibieron este premio Rafael Alberti por Marinero en tierra y Gerardo Diego por Versos humanos en 1925. A partir de 1940, el Premio Nacional, con distintos sobrenombres, ha sido convocado hasta llegar a su configuración actual a partir de 1987. En esta última época ha distinguido trabajos de José Angel Valente, José Hierro, Luis García Montero, Rafael Guillén, José Angel Valente o Carlos Bousoño. Distingue la mejor obra de poesía escrita por un autor español, en cualquiera de las lenguas españolas. Las obras, propuestas por un jurado de expertos, deben ser primeras ediciones publicadas en España en el año anterior al de convocatoria. Está dotado con 15.025,30 euros (2.500.000 pesetas).

Este galardón se remonta a 1949, aunque su configuración actual data de 1977. Distingue la mejor obra en la modalidad de narrativa escrita por un autor español, en cualquiera de las lenguas españolas, entre todas las obras de este género publicadas en España el año anterior, en su primera edición. Está dotado con 15.025,30 euros (2.500.000 pesetas). A lo largo su historia ha distinguido a Juan Marsé, Luis Mateo Díez, Miguel Delibes, Alfredo Bryce Echenique, Álvaro Pombo, Manuel Rivas, Luis Goytisolo, Antonio Muñoz Molina, Manuel Vázquez Montalbán, Luis Landero, Luis Mateo Díez, Camilo José Cela, Francisco Ayala o Carmen Martín Gaite, entre otros.

Es uno de los ocho que la Fundación Príncipe de Asturias concede anualmente para distinguir contribuciones excepcionales en el campo de las humanidades y las artes. Creado en 1981, el de las Letras está dirigido a las personas, grupos de trabajo o instituciones cuya labor creadora o de investigación represente una contribución relevante a la cultura universal en los campos de la Literatura o de la Lingüística. Está dotado con cincuenta mil euros, la escultura creada expresamente por Joan Miró para simbolizar estos galardones, un diploma y una insignia acreditativos. En los últimos años se ha concedido a Susan Sontag y Fátima Mernissi, Arthur Miller, Doris Lessing, Augusto Monterroso, Günter Grass, Francisco Ayala, Álvaro Mutis, Francisco Umbral, Carlos Bousoño o Carlos Fuentes.

El galardón estrella de cuantos organizan las editoriales españolas, el Premio Planeta, es también el de mayor cuantía: 600.000 euros. Además, también hay un accésit para el finalista de 150.250 euros. Creado en 1952 por el magnate editorial José Manuel Lara entonces dotado con 40.000 pesetas. Además, la editorial publica ambas novelas acompañadas de una gran campaña promocional. El último premiado ha sido Antonio Skármeta (con El baile de la victoria), pero antes que él figuraron Alfredo Bryce Echenique, Rosa Regàs, Maruja Torres, Camilo José Cela, Mario Vargas Llosa, Antonio Muñoz Molina, Terenci Moix, Manuel Vázquez Montalbán, Juan Marsé, Jorge Semprún, Mercedes Salisachs, José M;aría Gironella, Ramón J. Sender, Emilio Romero, o Ana María Matute.

Creado por uno de los sellos más importantes de la literatura en castellano, el Premio Alfaguara trasciende a las fronteras de España para abarcar también la vastísima producción literaria de Latinoamérica. El galardón asciende a 175.000 euros así como la publicación simultánea en España y la mayor parte del continente americano. Desde su instauración, en 1998, los distinguidos han sido: Eliseo Alberto (Caracol Beach), Sergio Ramírez (Margarita, está linda la mar), Manuel Vicent (Son de Mar), Clara Sánchez (Últimas noticias del paraíso), Elena Poniatowska (La piel del cielo), Tomás Eloy Martínez (El vuelo de la reina), Xavier Velasco (Diablo Guardián) y Laura Restrepo (Delirio).

El decano de los premios literarios españoles es el Nadal. Fue creado por Ediciones Destino en 1945. Está dotado con 18.000 euros para el ganador y 6.000 euros para el finalista. La larga lista de galardonados incluye a Carmen Laforet, Miguel Delibes, Rafael Sánchez Ferlosio, Álvaro Cunqueiro, Carmen Martín Gaite, Ana María Matute, Manuel Vicent, Juan José Millás, Alejandro Gándara, Rafael Argullol o Rosa Regàs.

El Premio Primavera de Novela fue creado por la editorial Espasa Calpe y la asociación Ámbito Cultural en 1997, con el fin de apoyar la creación literaria y contribuir a la difusión como forma de expresión artística. La cuantía del galardón asciende a 200.000 euros y se entrega en marzo. Entre los premiados figuran Rosa Montero, Lucía Etxebarria, Juan José Millás, Juan Manuel de Prada o Lorenzo Silva.

El premio Herralde de Novela lo concede anualmente la editorial Anagrama. La dotación del premio son 18.000 euros y se entrega en primer trimestre del año. Desde su creación en 1983, entre los distinguidos han figurado Álvaro Pombo, Javier Marías, Feliz de Azúa, Vicente Molina Foix, Pedro Zarraluki, Jaime Bayly, Roberto Bolaño, Marcos Giralt Torrente o Enrique Vila-Matas.

Con la transición llegó el premio La Sonrisa Vertical de literatura erótica, creado por Tusquets en 1977. Siempre bajo la presidencia del cineasta Luis García Berlanga, el jurado ha premiado trabajos de Almudena Grandes o Luis Antonio de Villena. Sin embargo, la continuidad del galardón está en duda después de que en 2002 y 2004 fuera declarado desierto.

El premio Adonais nació en 1943, al tiempo que la colección del mismo nombre, bajo el signo de Biblioteca Hispánica, dirigida por Juan Guerrero Ruiz con la ambición de contrarrestar la creciente oficialidad de la poesía. A partir de 1946, la editorial Rialp se pone al frente del proyecto que se conserva hasta hoy. El ganador recibe una estatuilla del prestigioso escultor Venancio Blanco y 100 ejemplares de su libro. Al agotarse la primera edición, recupera los derechos de autor. En su currículo figuran todos los grandes nombres de la poesía española (José Hierro, José Ángel Valente, Francisco Brines, Luis García Montero, etcétera).

El premio Hiperión de Poesía lo organiza la editorial del mismo nombre desde 1986. El galardón consiste en la publicación de la obra (y la remuneración por ello). El fallo se da a conocer a finales de marzo del 2004, coincidiendo con el aniversario del nacimiento del gran poeta del Renacimiento alemán, Friedrich Hölderlin, y la llegada de la primavera.

sábado, 25 de septiembre de 2010

COMENTARIO DE ESCRITORES

Jorge Luis Borges

Carlyle dijo: toda obra humana es deleznable, pero su ejecución no lo es. Y escribir desde luego da placer. Menos que leer, pero en fin, sería un grado menos intenso para mí; yo siento más placer leyendo que escribiendo... Al mismo tiempo, si un tema lo busca a uno, el único modo de librarse de él es escribirlo. Alfonso Reyes dijo que uno publica para no pasarse la vida corrigiendo los borradores. Lo que uno publica es un borrador, nunca es un texto definitivo." En cuanto al escribir, cada vez que me han preguntado eso, yo he dado la imagen de una larga isla. Y entonces, en el caso de un cuento, lo que me es revelado es el principio y el fin, el punto de partida y la meta. Ahora, lo que no sé es lo que hay, lo que sucede entre los dos. Eso tengo que inventarlo. Pero siempre sé de dónde salgo y adónde voy. Después tengo que descubrir muchas cosas: por ejemplo, si conviene que eso ocurra en las orillas de Buenos Aires o en Montevideo, en las fechas que conviene; la primera persona o la tercera; todo eso es importante. Y después, sobre todo, yo diría que lo más importante es la primera frase. Dar con la entonación que conviene. Es que yo creo que lo importante es la cadencia, ¿no? Las cadencias son más importantes que las metáforas o los epítetos.

(fragmento de entrevista de Mario Goloboff el 17.08.8 3)

CÓMO ESCRIBO

Pablo De Santis

Antes de sentarme a escribir tengo la novela pensada, la llevo conmigo como algo portátil, completo los detalles, y sólo me pongo a la tarea cuando ya está organizada. Hago, y muy rápido, un borrador a mano y luego lo paso a la computadora y entonces empiezo a corregir. Tiene que ver con mi modo de sentir, me asusta un poco la computadora. La mano me da más intimidad con el texto, se presta mejor al ritmo del pensamiento. Después, a medida que avanzo, el borrador queda como una estructura lógica.

(fragmento de nota de María Esther Vazquez, diario La Nación, Cultura, 07-07-00)

Ernesto Sábato

Soy extremadamente irregular para el trabajo, y pasan periodos muy largos en que todo me parece abominable y dejo de escribir. Por otra parte, soy muy destructivo y casi todo lo que realizo lo tiro al canasto y en ocasiones lo quemo. ¿Planes? Sí, muchos, que luego se van alterando a medida que la ficción avanza, forzado por la vida propia que toman los personajes, siempre imprevisibles, al menos para mí. Corrijo mucho, y hay textos que han tenido hasta seis o siete o diez redacciones. Pero hay que tener cuidado con el exceso de corrección porque se puede dañar el material que surge desde la inconsciencia. También hay que tener cuidado (estoy hablando de ficciones) con el famoso "estilo". Julien Green, en su Journal, dice, con razón, que a menudo le agradeceríamos a Flaubert un estilo más suelto, más vivo, no esa joyería de epítetos que exhibe en ciertos relatos. No así en Madame Bovary, que es menos "literaria" y por eso mismo permanecerá cuando muchos de sus escritos nadie los lea. Cierta irregularidad, cierta rudeza está unida a la fuerza, y la fuerza es decisiva en novelistas como Dostoievski y Cervantes. Ambos, claro, acusados, por críticos que ahora nadie recuerda, de "escribir mal". Pero si genios como Dostoievski y Cervantes escriben mal, ¿qué será escribir bien?.
(fragmento de nota tomada del sitio El Túnel, correspondiente a la encuesta de escritores argentinos realizada en 1982 por el Centro Editor de América Latina).